Fue en el año 2013. No, no, en realidad fue en el 2009, que entre en una furgoneta Camper por primera vez.

Fue en un encuentro de amigos. Cuando acabamos de comer, nos marchamos a un parque y llegaron alguns rezagados. Sergi aparició con una Furgoneta Camper y la aparcó allí, en medio de todos.

Ostras, ¿Qué era aquel vehículo? Lo veía gigante, todo blanco y, parecía que por dentro era distinto, no tenía asientos, ni herramientas, ni una caja vacía. Y, ¿qué era ese sombrero que llevaba y la hacía tan alta?

Me subí y aún lo recuerdo, como si fuera ayer.

Me enamoré de repente y para siempre (aunque yo aún no lo sabía) Recuerdo que pensé: ‘yo quiero una furgo como esta’ Y ahora lo sé, era una ford nugget de techo rígido

Había todo lo que se puede necesitar y nada más. Nada sobraba ni faltaba. Todo bien organizado y colocado.

En el coche, volviendo a casa no podía dejar de hablar y pensar, casi diría que de soñar en cómo sería viajar en una Camper. La sensación que tuve, de que salir con una furgo equipada era la libertad, me duró días.

PASARON LOS AÑOS Y EN OTRA COMIDA ME VOLVÍ A ENCONTRAR A SERGI.

Ya no me acordaba de aquel día, pero de la comida salió una propuesta de quedada para ver-nos y salir a escalar. Después de unas semanas fui a parar a su casa. Nos íbamos a pasar el Puente de la Purísima escalando y dando por supuesto que sería en su Camper. La plantó delante de su casa y me dijo:

‘Esta es mi furgo, ahora pondremos todo lo que necesitamos y nos iremos a pasar unos días fuera, si nos apetece escalaremos y si no… pues lo que salga’.

Me senté en un banco justo delante de la puerta del coche y me lo fui mirando mientras él, todo ajetreado, entraba y salía de casa a la furgo y de la furgo a casa, ropa, material, comida….

Yo, no podía dejar de mirar la fugo por dentro. ¿Aquí dentro vamos a pasar unos días?

Todas las dudas y miedos de las primeras veces aparecieron:

Pero si no cabemos. Y todo tan junto y sin espacio para uno mismo.
¿Y si nos cansamos el uno del otro?
¿y el lavabo? Si tengo ganas de ‘cagar’
¿Y la ducha, el jabón, el suavizante, las cremas, la ropa, los zapatos y bolsas?

Todo lo que creía que necesitaba y sin lo que no me veía capaz de salir.

MI cabeza me decía que no, que era imposible, pero el cuerpo y el corazón me decían:

SUBE YA.
Nota el buen rollo que tienes.
Disfruta de esta aventura y si no te gusta, ya lo habrás probado.

Uff, creo que estuve con esta lucha interna más de 2 horas.

Sergiu acabó de cargar y de repente, ya estaba listo. Me miró y me dijo:

Venga va, nos vamos.

Y yo no me vi capaz de decirle que no. En aquellos momentos hubiera salido corriendo para no volver. Suerte que no lo hice.

YA SOY UNA VAN LIFER

Porque desde esta primera vez no he parado. Ir en Camper crea adicción.
La sensación de libertad que te da ir dónde quieres cuándo quieres y, sobre todo, darte cuenta de que puedes vivir con tan poco, transforma la vida en algo muy sencillo.

Poco equipaje, preocupaciones básicas, contacto con la naturaleza, hacer lo que te gusta y vivir el momento.

Tenemos la suerte, además, de vivir en un país rico y variado. Montaña y mar a tocar. Cultura, deporte, gastronomía y todo lo que se te ocurra, encontrando el lugar perfecto para quedarte

Catalunya en furgo, ¿qué más puedes pedir? I tú, ¿lo has probado? ¿Estás enganchado? ¿Eres un o una Vanlifer?

¿Aún no estás seguro del todo? O, puede ser que lo hayas probado y no te guste.

¿CÓMO FUE TU PRIMERA VEZ?
¿NOS LO EXPLICAS?

Y un secreto,

Al principio, siempre llevaba una bolsa escondida en el fondo más profundo del armario, con mis ‘por si acaso’. Ahora, ya hace tiempo que, ‘los por si acaso’ se quedan en casa para cuando vuelvo.

Me marcho ligera y contenta de sentir que con poco soy tan feliz.

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